Una guía para vestiros adecuadamente durante las rutas
El senderismo sigue siendo una de aquellas actividades más presentes en La Hoya de Huesca en cualquier época del año, y por ello ya hemos dedicado más de una entrada a nuestro blog sobre ello.
Anteriormente habíamos hablado sobre el Equipo para hacer senderismo, las Mochilas para senderismo, e incluso dimos 10 consejos para hacer senderismo en invierno.
Esta vez nos queremos centrar estrictamente en la ropa que es recomendable para realizar una ruta durante el invierno.
Antes de entrar en materia, siempre es conveniente revisar la previsión meteorológica entre la noche anterior y la mañana del día de la excursión para preparar todo lo que podáis necesitar.
Empezamos el repaso por el calzado, que debe ser adecuado al terreno. Tenéis a escoger entre las botas de senderismo o los zapatos de trekking o hiking, entre otros. A pesar de que puede suponer una inversión, no está de más tener más de un par de pares distintos según el terreno por el que vayamos a caminar, dado que no es lo mismo ir por un sendero de tierra que por un sendero con más piedras en el que necesitemos más agarre, en el que tomará más importancia un zapato con más dibujo en la suela. Otra cosa a tener en cuenta es la impermeabilidad del calzado.
Unos calcetines térmicos y largos mantendrán la temperatura del pie, y no hay que descartar tener otros en la mochila, ya sean de la misma tipología o más cortos.
Pasamos ahora a los pantalones, entre los cuales, los que tienen un tejido térmico en su interior y son impermeables por fuera, pueden ser los más ideales. Aun así, si no disponemos de pantalones térmicos, podemos llevar unas mallas que harán la función de primera capa de ropa, para regular el sudor y mantenernos secos. Unos pantalones que pueden ser interesantes son aquellos que tienen piernas desmontables en caso de que queramos solamente quedarnos con un formato de pantalón corto, si aumenta la temperatura. Aunque recomendamos que es mejor mantener el pantalón largo para evitar la entrada de frío al cuerpo y el contacto con plantas, rocas u otros elementos con los que podamos hacernos daño.
Respecto a las prendas del tronco superior, podemos valorar llevar de entre dos y tres capas, según la temperatura y la meteorología.
La primera capa en contacto con el cuerpo debe ser una camiseta interior técnica o térmica, para evacuar el sudor y mantener el cuerpo seco. Es por ello que debe ser de un tejido transpirable. Los más recomendados son los sintéticos o el algodón.
La segunda capa puede ser la última si consideramos que no será necesario cubrirnos con más ropa. Suele tratarse de una chaqueta deportiva o un forro polar, cuya función principal es la de mantener el calor.
La tercera capa del tronco superior suele ser un abrigo o chaqueta, cuyo material es recomendable que sea impermeable y paraviento. De no ser impermeable, podemos disponer de un chubasquero en la mochila. Si dispone de puños cerrados o la opción de sellar el mayor número de entradas de aire y viento al interior, nos mantendrá durante más tiempo la temperatura.
Si se prevé que puede subir la temperatura a lo largo de la jornada, podemos tener una camiseta de manga corta en la mochila para cambiarnos, aunque suele darse esa situación solamente cuando la ruta recorre largos tramos en campo abierto.
Otros aliados ante el frío son los guantes, cuya función principal es la de mantener la temperatura de las manos. Podemos llevar más de un guante en cada mano, siendo el primero de un material más ligero, como los de softshell, que son más elásticos, aportando una mayor movilidad. Y el segundo, en la situación que no requiramos de una tercera capa de guantes, será aquel que nos ofrece la protección principal contra el frío, el viento y la humedad, siendo una buena opción los de alpinismo.
Para el cuello es recomendable siempre cubrirse con una braga, sin necesidad de llevar una prenda muy aparatosa, lo que sería incómodo. Aun así, podemos iniciar la ruta con aquella más gruesa para el frío de la mañana y cambiarnos a una más ligera después de unas horas.
Para finalizar, es importante cubrir la cabeza y las orejas con un gorro térmico. La lana y el poliéster son dos materiales adecuados para mantener la temperatura.
Esperamos que estas recomendaciones os sirvan de guía para vestiros de la manera más adecuada para seguir disfrutando de las rutas de La Hoya de Huesca durante el invierno.
